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Aprender idiomas es una de las mejores herramientas que existen para el desarrollo personal y profesional. De hecho, es una de las mejores formas de conseguir el desarrollo del cerebro y la perfección de habilidades como la creatividad. Entre los beneficios de aprender idiomas destacamos los siguientes relacionados con el desarrollo personal:

  • Aumento del volumen del cerebro: afecta positivamente a diferentes áreas del cerebro, pero desde 2012 se sabe que genera un mayor grosor en el hipocampo, la parte del cerebro que se ocupa de la memoria.
  • Previene la demencia: un adulto monolingüe tiene una edad media de aparición de demencia de 70 años, mientras que uno bilingüe tiene una edad media de aparición de síntomas cinco años más tarde. 
  • Mejora la capacidad de atención: la Universidad de Nueva York descubrió que las personas que hablan dos o más idiomas son capaces de concentrarse más que los monolingües y la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona confirmó que los bilingües son mejores en la capacidad de observación del entorno. 
  • Mejora las habilidades matemáticas: la Universidad de Massachusetts concluyó que los niños que estudian un segundo idioma obtienen mejores resultados en matemáticas, en comparación con aquellos que solo hablan su lengua materna. 
  • Permite conocer otra cultura: aprender otro idioma te acerca a una cultura diferente y facilita la inmersión en la misma a la hora de viajar y relacionarte. 

Pero hay más ventajas a la hora de estudiar un segundo idioma. Por ejemplo, te permite estudiar en el extranjero, aumentarás las oportunidades laborales dentro y fuera de España, facilita el turismo y el intercambio de culturas, etc. 

¿Cuándo empezar a estudiar otro idioma?

Pero la gran pregunta es: ¿Cuándo es mejor empezar a aprender idiomas? Revisemos unos cuantos estudios sobre el tema.

Las diferentes etapas por las que pasamos durante nuestra vida nos aportan diversas ventajas en el aprendizaje de idiomas. Cuando somos bebés, tenemos mejor oído para identificar los diferentes sonidos; cuando somos pequeños, podemos captar los acentos nativos con una velocidad asombrosa. Como adultos, tenemos períodos de atención más prolongados y habilidades cruciales como la alfabetización que nos permiten expandir continuamente nuestro vocabulario, incluso en nuestro propio idioma. Además, hay una gran cantidad de factores como las circunstancias culturales, los métodos de enseñanza e incluso las relaciones sociales que pueden afectar a la cantidad de idiomas que hablamos y cómo los hablamos.

 En 2006, un estudio de la Unión Europea concluyó que los más pequeños al aprender idiomas desarrollan su competencia lingüística y asimilan mejor todas las lenguas, incluida la materna, y esto les ayuda en su desarrollo general. Sin embargo, este estudio también asegura que, para que el aprendizaje temprano sea totalmente efectivo, no puede dejarse solo en manos de las escuelas, si no que es necesaria una inmersión completa. Para ello, lo mejor es combinar los estudios del colegio con clases extraescolares y todo tipo de contenidos en el idioma que se esté estudiando: canciones, libros, contenido audiovisual, etc.

Podría parecer que incitar el aprendizaje de más de un idioma a la vez a los niños solo los llevará a confusión. Pero nada más lejos de la realidad. De hecho, cuanto antes se expongan a una lengua nueva mejor la aprenderán. Y si esto se hace antes de los cuatro años y a base de un contacto constante, podrán asimilarlas con total soltura y naturalidad. Acabarán hablándolas a nivel nativo.

Otro estudio realizado en Israel extrajo que los adultos eran mejores en aprender explícitamente mientras que los niños dominaban el aprendizaje implícito. Es decir, los mayores se beneficiaban de una mayor capacidad de concentración y una mayor experiencia lingüística para poder sacar reglas que les permiten aprender un idioma. Por su lago, los niños son perfectos en escuchar e imitar.

En 2016, el Bilingualism Matters Center redactó un informe para el gobierno de Escocia en el que informaba algo tan curioso como que los bebés ya balbucean en su lengua materna y lloran con acento, imitando el habla que escuchaban mientras estaban en periodo de gestación. Otro dato interesante de este informe y que ejemplifica perfectamente la importancia de aprender idiomas desde jóvenes es que mientras que los bebés japoneses pueden distinguir perfectamente los sonidos ‘l’ y ‘r’, los adultos tienes problemas para hacerlo. Esto quiere decir que conforme vamos creciendo nuestro cerebro se deshace de las habilidades que no necesita. De ahí que aprender un idioma supone estar en constante contacto con ese idioma.

A principios de 2021, el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) publicó un estudio en la revista Cognition basado en un cuestionario a 670.l000 personas. En él que no había diferente entre los jóvenes que habían aprendido un segundo idioma antes de los 10 años siempre y cuando continuaran con su estudio a lo largo de la vida. Esta edad es un punto de inflexión tras el que aprender cualquier nueva habilidad requiere mayor esfuerzo y disciplina, pero no es imposible. 

Como veis, son numerosos los estudios que confirman la importancia de aprender un idioma extranjero desde joven. Además, es la época en la que solemos tener más tiempo libre y/o menos responsabilidades por lo que es el momento idóneo para reforzar nuestros conocimientos sobre lenguas extranjeras. 

¿Qué idioma estudiar?

Si tuviéramos que elegir un segundo idioma, ¿cuál sería el idóneo? Sin duda alguna, el inglés ya que es considerado el idioma universal. Es el que más puertas abre y el más demandado a nivel internacional. En España, en más del 90% de los puestos de trabajo que requieren un segundo idioma, piden específicamente que sea inglés. No en balde hay más de 369 millones de angloparlantes nativos en el mundo y más de 1.300 millones de personas que lo hablan sin ser su lengua materna. Esto supone que un 20% de la población mundial domina el inglés como segundo idioma. 

Si estás decidido a seguir aprendiendo inglés, echa un vistazo a las clases de inglés para niños que ofrecemos a continuación: